Técnicas para cambiar pensamientos y emociones

Por Theo Laurendon

  1. Cambiar el tamaño y los colores, el movimiento etc.

    Observa las submodalidades de tu pensamiento y ve jugando con ellas: si la imagen es grande ponla pequeña, si es gris o negra ponle colores, movimiento. Intenta ponerle sonido etc.
    Verás que esto puede modificar completamente tu forma de percibir y vivir la realidad.
    Si eras una persona poco organizada, ponerle orden, luz, claridad etc. a tus visualizaciones aumentará tu capacidad de planificación por ejemplo.
    Si eres una persona con una tendencia pesimista, añadir una sensación de frescura (invocando el recuerdo del viento o del agua sobre la piel) añadido a una imagen positiva con muchos colores te podría ayudar a sentirte más optimista.

 

  • Visualiza un fuego

Observa tu pensamiento, e imagina que le prendes fuego. Visualiza como se desintegra, purifica y eleva. Siente como lo viejo muere para dar espacio al nacimiento de algo nuevo…Ahora imagina que la llama crece y te abraza por completo: todo tu estas quemando, y te sientes renovado y poderoso.
¿Dónde está el viejo pensamiento? Hecho ceniza.
Esta técnica es muy eficaz para liberarnos de los pensamientos del pasado que no habíamos aún logrado soltar.

 

  1. Tirar una bola de papel muy lejos
    Visualiza tu pensamiento e imagina que doblas la pantalla de tu mente en la cual se encuentra tu pensamiento como si fuera una hoja de papel. Haz una bolita, muy pequeñita. Cada vez más pequeña. Ahora imagina que lanzas muy lejos esta bolita…visualiza como se aleja a toda velocidad…atraviesa la ciudad, el país, sube hacia el espacio y sale de la tierra. Respira y siéntete más libre. 

 

  1. Visualiza un río que fluye

Siente como todo en la vida fluye y refluye. Observa el río poniendo alta definición a tu imagen. Ponle sonido, brillo, tres dimensiones. Siente en tu cuerpo la frescura del ambiente y la hierba bajo tus pies.
Ahora observa el pensamiento o la emoción que quieres dejar fluir y tirulo al río.
Siente como estás más libre…
Después puedes bañarte en él…y sentir cómo el proceso se intensifica…fluyes con el río…eres agua…

 

  1. Modifica los sonidos que escuchas cuando piensas.

    Presta atención a las palabras que escuchas en tus pensamientos o recuerdos (diálogos, palabras feas y duras que te dijeron etc.).
    Ahora acelera el ritmo del audio, como si estuvieras usando el botón “accelerar” de un mando. Empezarás a escuchar todo raro, imposible de entender. Cómico incluso…Esta es la idea de esta técnica: quitarle dramatismo a una situación acelerando el sonido.

    También puedes ponerle voces de dibujos animados a las conversaciones de tus pensamientos, lo cual le quita aún más importancia al asunto.

Nuestra mente es absolutamente moldeable, es más: su capacidad de modelación es su esencia. Pues la mente es adaptativa por naturaleza, cada vez que nos olvidamos de hacer con ella lo que queremos estamos desperdiciando su mejor y más grande poder.

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